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tomar en cuenta el “estudio” previo al diseño
de la plataforma o malla, de la resistividad del terreno, el cual
pudiera haberse considerado homogéneo sin serlo en la realidad,
y sujeto a algunas variables, o todas impredecibles como:
a).
Polarización magnética del terreno de acuerdo a principios
de prospección magnética terrestre, involucrando campos
seculares.
b). Hora de la medición.
c). Estación del año.
d). Temperatura ambiente.
e). Temperatura del suelo.
f). Temperatura del subsuelo (2 m promedio).
g). Humedad relativa del suelo.
h). Humedad relativa del subsuelo (2 m promedio).
i). Clase y tipo del equipo de medición.
j). Clase, tipo y edad de las sondas empleadas.
k). Continuidad de conectores y conductores.
l). Estabilidad y continuidad de la energía empleada.
m). Altitud sobre el nivel del mar.
n). Presión barométrica.
o). Constante de actividad telúrica (geoeléctrica).
p). Constante de actividad geomagnética (magnetósfera
superficial).
Si
el previo estudio consideró las variables anteriores y determinó
un valor para aplicarse al cálculo de la corriente de corto
circuito, misma que consideró en su proceso fisicomatemático
las siguientes razones de diseño:
1.
Corriente estacionaria.
2. Corriente casi estacionaria.
3. Corriente de alta frecuencia.
4. Corriente transitoria de impulso.
Al
observar el método de medición voltamperimétrico
deducimos una comprobación sustentada a “X” hora
y “Y” variables y en un solo vector como se aprecia
en la Figura 2.

Considerando
obtener un resultado de la medición ohm/metro en un solo
vector de resistencia de propagación, la misma estaría
sujeta a las variables anteriormente expuestas, y de acuerdo al
procedimiento voltamperimétrico obtendríamos la medición
de la impedancia resistiva o anticonductiva de propagación
(ZR), desconociendo el valor útil representado por la impedancia
total (ZR+ZC+ZL), además, referida a frecuencia.
El conocimiento del comportamiento frecuencial o en tiempo de una
red de puesta a tierra para el siglo XXI es vital y requisito indispensable
debido al siguiente teorema:
La
suma algebraica de las corrientes portadoras de radiofrecuencia
en el aire es igual a cero.
El
anterior teorema se fundamenta en el hecho de existir hoy día
más potencia radiada que conducida. (La suma de potencias
en la magnetósfera de radiofrecuencias emitidas por radiodifusoras,
televisoras, banda civil, celulares, radares, satélites,
etc.)
Esta
energía radiada como energía efectiva se deposita
y se transforma en la materia, originando turbulencia eléctrica
y gradientes de potencial de acuerdo al vector de Poynting, representado
y desarrollado en una o varias áreas unitarias de una malla
o red de conductores de confinamiento a tierra con alta impedancia
con respecto a ésta y sobretodo a altas frecuencias que convierten
a un tradicional sistema de tierra en una poderosa antena receptora
de RFI (interferencia de radiofrecuencia) y de EMI (interferencia
electromagnética). Este fenómeno es acrecentado por
un supuesto aliado de los sistemas ortodoxos de puesta a tierra,
convertido hoy en un peligroso enemigo llamado manto freático,
mismo que refleja la energía radiada e incrementa la capacitancia
entre las masas a acoplar.

Como
podemos apreciar en la figura 3, el objetivo de puesta a tierra
de instalaciones, volúmenes y masas; consiste en acoplarlas
al suelo y al subsuelo del planeta, para este fin requerimos un
factor de acoplamiento entre masas, identificado por la impedancia
total de la masa a acoplar y la máxima admitancia dentro
de un espectro frecuencial del suelo y subsuelo.
Para responder efectivamente a estos requisitos, se requirió
desarrollar una nueva tecnología de acoplamiento a tierra
suficiente para caracterizar en función óptima los
siguientes conductores involucrados en una red de puesta a tierra.
1.
Conductor de puesta a tierra de funcionamiento. Denominado Xo o
Neutro.
2. Conductor de puesta a tierra para protección y seguridad
humana y de animales útiles. Denominado tierra física.
3. Conductor de unión equipotencial. Para convertir en una
sola masa eléctrica y magnética la heterogénea
comunidad, y deprimir lazos de corriente, gradientes de potencial,
energía electrostática o impulsos electromagnéticos.
4. Conductor de puesta a tierra de servicio. Destinado a otorgar
principalmente una referencia de “0” potencial o “0”
lógico a tarjetas electrónicas, sistemas, equipos,
accesorios y componentes electrónicos, electromecánicos,
cibernéticos, de control lógico programable, electromédicos
y de telecomunicaciones.
5. Conductor de puesta a tierra para confinar y disipar descargas
atmosféricas (Rayos).
6. Conductor de puesta a tierra para otorgar a masas, volúmenes,
estructuras, tuberías o gabinetes metálicos, energía
catódica suficiente para abatir o cancelar gradientes de
potencial o corrientes circulantes que aceleren procesos químicos
y originen efectos galvánicos causando oxidación,
corrosión y degradación de metales en forma acelerada.
Al
involucrar y definir en su misión a cada uno de estos conductores,
se requiere la implantación de una nueva ingeniería
de puesta a tierra, misma que permita la compatibilidad óptima
de los mismos con la simultánea atenuación de sus
respectivas susceptibilidades y sobretodo con unidireccionalidad
preferente a tierra.
Para
el logro de estos fines es necesario romper paradigmas tales como:
a).
No depender únicamente de la conductividad o resistividad
del suelo o subsuelo para obtener la propagación o disipación
y traspaso de corrientes eléctricas a tierra de diversas
naturalezas.
b). Mantener en forma estable y continua el valor o factor de acoplamiento
de impedancia total contra frecuencia (40Hz–3,5GHz.)
c). Polarizar el suelo y subsuelo en forma coercitiva con el fin
de cancelar los campos multipolares suplementarios instantáneos
que originan dipolos regionales y éstos variaciones seculares
que impiden la homogeneidad magnética del suelo y subsuelo.
d). Crear una red de confinamiento a tierra equipotencial con ángulos
de fase autónomos en sus distintos conductores, acoplados
mediante admitancias contra frecuencia, que permita el equilibrio
en tiempo integral basado en una frecuencia de corte del orden de
1/6 de la longitud de onda (?) de 1 MHz (50 m).
e). Operar un sistema de confinamiento y disipación de descargas
atmosféricas en campos E y H que impida la reflexión
de la descarga por la vía de un acoplamiento sincronizado
en fases (Ley de Lenz).
f). Reemplazar electrodos pasivos de puesta a tierra por magnetoactivos
de polarización definida y contínua.
g). No utilizar aceleradores químicos para el incremento
de la conductividad eléctrica del suelo y subsuelo contribuyendo
a no degradar nuestro ecosistema.
Los
requisitos anteriores se fundamentan en la debilidad y obsolencia
actual de los tradicionales sistemas de puesta a tierra.
Preguntas:
¿Los sistemas tradicionales de puesta a tierra están
concebidos para sincronizar fases y abatir fenómenos de interferencia
electromagnética (EMI) o de interferencia de radiofrecuencia
(RFI)?
¿ Están diseñados para el control de cargas
no lineales?
Razonamientos:
(Véase Figura 5)

Haga
click para ver grande la Fig5
Entorno:
a). Potencia radiada (RFI) y (EMI) depositándose en conductores.
b). Corrientes telúricas y variaciones magnéticas
seculares afectando la longitud de onda (?) de la varilla Copperweld.
c). Conductividad eléctrica polidireccional del terreno variable
permanente.

Razonamientos:
a).
La varilla Copperweld es una varilla de acero bañada con
una película de cobre, (capa de 10 milésimas de mm)
por lo cual es muy vulnerable a la degradación, iniciando
el proceso su débil y mal adherida capa de cobre para quedar
en poco tiempo (de acuerdo a la salinidad del terreno) en una varilla
de acero de distintas características eléctricas.
b).
La varilla Copperweld basa su funcionamiento en la longitud de la
misma, por lo que disminuiría en proporción a su largo,
la resistencia de propagación, sin embargo, la no-homogeneidad
del terreno impide obtener valores constantes y polidireccionales.

c).
Además del inciso anterior la varilla Copperweld en su longitud
embebida en el subsuelo, registra fenómenos electromagnéticos
que originan impredecibles cambios en su polarización, propiciando
gradientes de potencial entre otras varillas o sistemas, incrementándose
la posibilidad de descargas electrostáticas entre conductores
simétricos y asimétricos.
Figura 7

Haga
click en la imagen para verla más grande.
RFI
= Interferencia de radiofrecuencia.
EMI = Interferencia electromagnética.
d)
Tanto las varillas (incluidas las electroquímicas), y las
“picas” de acero galvanizado, las placas (verticales
y horizontales de cobre o acero galvanizado), los anillos de alambre
o cable de cobre desnudo, las mallas de alambre o cable de cobre
desnudo; son atacados de acuerdo a la prospección magnética
terrestre por “bahías magnéticas” las
cuales consisten en ser perturbaciones del campo magnético
terrestre de origen natural (planeta) o artificial (hombre), con
periodos del orden de magnitud de un minuto y pulsaciones de muy
cortos periodos (algunos segundos y aún menores); por lo
cual los sistemas tradicionales de puesta a tierra FALLAN, ya que
han sido concebidos en forma polidireccional, esto es, con dirección
tanto de la carga al suelo, como de este a la carga. Debido al desarrollo
de la tecnología electrónica nos hemos dado cuenta
que nuestro planeta tierra es capaz de hacer fallar o destruir nuestras
instalaciones, enviándonos turbulencias magnéticas
por el punto más olvidado y vulnerable de nuestras instalaciones;
afectando incluso al propio ser humano.
¡El sistema de puesta a tierra!
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